{"id":555,"date":"2024-01-02T20:01:21","date_gmt":"2024-01-02T20:01:21","guid":{"rendered":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/?p=555"},"modified":"2024-01-02T20:01:22","modified_gmt":"2024-01-02T20:01:22","slug":"la-vida-rural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/2024\/01\/02\/la-vida-rural\/","title":{"rendered":"La vida rural"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><\/p>\n<cite><strong><em>Los pueblos no seremos ricos monetariamente, pero s\u00ed en muchas cosas que no se pueden comprar como la tranquilidad, familia, seguridad o la naturaleza\u00a0<\/em><br><\/strong><\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p>30 a\u00f1os cumple la revista LA MORALEJA, 30 a\u00f1os en los que ha mostrado mediante noticias que afectaban a Villanueva del Arzobispo, un municipio rural. La vida rural tiene sus ventajas e inconvenientes, un modo muy diferente de vivir o de sobrevivir. La vida en el mundo rural no deja de ser aut\u00e9ntica, tranquila y se dispone de una gran calidad de vida contando s\u00f3lo con lo b\u00e1sico. A esto nosotros, los villanovenses, le podemos a\u00f1adir que vivimos justo al lado de la sierra de las Villas, un privilegio con el que no todos cuentan y que nos permite tener mayor contacto con la naturaleza, conviviendo con ella y ayud\u00e1ndonos de esta manera a tener un mayor desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; Nuestra alimentaci\u00f3n suele ser sabrosa y sana, en nuestros huertos crecen las frutas y hortalizas de temporada, y me encanta revivir cada a\u00f1o el intercambio de estas frutas y hortalizas entre vecinos; esto en una gran ciudad es impensable adem\u00e1s de imposible, puesto que en un piso de 30 metros cuadrados y un balc\u00f3n donde apenas cabe una persona asomada, se hace muy dif\u00edcil.<\/p>\n\n\n\n<p>Los embutidos caseros, que cada a\u00f1o las familias conciben en las matanzas, producen para todo el a\u00f1o y un poco m\u00e1s, hay que acordarse de que con la excusa de las ferias del pueblo, los familiares que hace a\u00f1os atr\u00e1s emigraron, vienen a visitarnos a nosotros y a nuestras alacenas, para llevarse los sabores del pueblo. Grandes exportadores de nuestros sabores, y al mismo tiempo le debemos agradecer la publicidad tan generosa que hacen de uno de nuestros productos estrella como es el aceite. El oro l\u00edquido fruto del esfuerzo de los villanovenses.<\/p>\n\n\n\n<p>Si buscas todo esto en una ciudad te ser\u00e1 casi imposible encontrarlo, por eso el turismo rural est\u00e1 aumentando, buscan vivir aunque sea por unos d\u00edas la tranquilidad de las zonas rurales.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero seamos realistas, las dificultades tambi\u00e9n azotan a los villanovenses. Nuestra oferta laboral no es muy extensa, eso sin contar con el sesgo de g\u00e9nero, que hace que la opci\u00f3n sea m\u00e1s reducida; adem\u00e1s existe una falta de acceso a diferentes servicios importantes, como por ejemplo los hospitales (aunque la autov\u00eda ha facilitado mucho su acceso). Como consecuencia de estas problem\u00e1ticas los j\u00f3venes deciden emigrar para tener mejor oferta laboral y mayor cualificaci\u00f3n y esto deriva en otra problem\u00e1tica y es que los pueblos sufren la despoblaci\u00f3n y la poblaci\u00f3n envejecida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Quedan los familiares que viven de sus tierras o de sus pensiones o ambas cosas. Pero esta generaci\u00f3n alimentada por el amor a los suyos son capaces de hacer el sobreesfuerzo de ayudar con sus sustentos a los j\u00f3venes emigrados a grandes ciudades donde el alquiler de una habitaci\u00f3n cuesta lo mismo que el alquiler de una casa en nuestro pueblo. Tienen el arte de estirar su pensi\u00f3n hasta traspasar fronteras.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es cierto que renuncias a muchas cosas al decidir vivir en un pueblo, pero ganas muchas cosas tambi\u00e9n, la tranquilidad y el estr\u00e9s mucho m\u00e1s reducido, adem\u00e1s de que los lugares se encuentran a peque\u00f1as distancias y no tenemos que salir como una hora antes para llegar a nuestras responsabilidades. Eso, unido a que nuestro ocio es m\u00e1s natural, la crianza m\u00e1s despreocupada, porque a\u00fan disponemos de la dispensa de que los ni\u00f1os puedan jugar en nuestras calles, estando seguros y cuidados por nuestros vecinos. Impensable en una gran ciudad que un ni\u00f1o juegue solo en la calle sin sus padres de la mano.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Por lo tanto los de los pueblos no seremos ricos monetariamente hablando, pero somos ricos en muchas cosas que no se pueden comprar ni con todo el dinero del mundo, como es tranquilidad, familia, seguridad y tener la naturaleza a poca distancia.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los pueblos no seremos ricos monetariamente, pero s\u00ed en muchas cosas que no se pueden comprar como la tranquilidad, familia,<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"colormag_page_container_layout":"default_layout","colormag_page_sidebar_layout":"default_layout","footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"class_list":["post-555","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-en-voz-alta"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=555"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":556,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/555\/revisions\/556"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=555"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=555"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/revistalamoraleja.es\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=555"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}